Nescit vox missa reverti

(La palabra pronunciada no sabe regresar)

"Horacio"

©El grito de printova. PROTECCIÓN DE DERECHOS DE AUTOR.

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martes, 2 de febrero de 2010

TRISTEZA


¿Cuánta pena soporta el alma cuando el corazón se rompe? ¿Cuánta vida se estropea cuando la soledad nos llena? Y sin embargo callamos, como calla cualquier pena agonizante.

A mi hermana, siempre hay luz al final del camino.





TRISTEZA

La oí llegar, al caer la tarde,
con sus pasos susurrantes,
deslizando la mirada,
en su mundo inerte.

Me miró, ¡siempre lo hacía!
y luego miró el horizonte.
tenía por compañero
su pequeño cuadernillo,
vagabundo de suspiros,
ya envejecido.

Dejó caer su agonía junto a mí,
¡sentí un escalofrío!
¿por qué me miraba así?
Cada tarde la esperaba,
Para compartir silencios,
Era dulce su presencia,
misteriosa,
pero invisible y vacía.

Cayeron las horas
Y con ella
Nos envolvió la noche,
¡siempre lo hacía!
Me voy, sentí que decía,
Y desapareció en la niebla.

Mañana al caer la tarde,
¡volverá!
ausente de vida,
pérdida en su bruma,
¡volverá!
y quizás entre recuerdos y penas
la pregunte:
Tristeza, ¿cuándo me dejarás?

3 comentarios:

  1. Muy bonita, pese a la trsiteza que destila.
    Besitos, Printova.

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  2. Ooooh! Gracias por dedicarme la poesía, me ha gustado mucho. Y sí, siempre hay luz al final del camino, siempre. Incluso a veces no es que esté la luz, sino que te puedes encontrar hasta el mismísimo Sol.
    Besotes grandotes.

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  3. Muchas gracias, me alegro mucho que os guste.
    Muchos besitos.

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Gracias por tus palabras.