
Te regalo mi universo,
tallado en sueños reales,
incrustado de diamantes,
con mil lunas por pilares.
Te regalo los otoños,
que entre las estrellas cuentes,
pues veintiuno son pocos
para mi vida...
amarte.
Mis deseos, todos juntos,
en esta caja los guardo,
entre caricias y abrazos,
bajo el cielo de tus rasgos.
La sonrisa se ha vestido,
engalanada de dicha,
quiero estar bella en tu alma,
como tu estas en la mía.
Y en el parque del recuerdo,
donde los bancos son viejos,
nos prometimos cariño,
en la noche de los tiempos.
Veintiún otoño juntos,
veintiún tesoros nuestros.
Tan importantes todos,
como serán los próximos.
Printova
Con todo mi cariño a mi marido



























