
Palabras que el viento mira,
unas veces las ancla
y otras se olvidan.
Palabras que el alma guarda,
unas veces las ama
y otras se marchan.
Palabras, sólo palabras…
háblame con miradas
cuando ya no las haya,
donde un vano susurro se vuelva mudo
y olvídate de las otras…
aquellas que ya no existen…
¡aquellas palabras!…
aquellas que ya no hablan…
ni el viento las mira,
ni el alma guarda,
sólo de esa manera…
...sin más palabras...
...nos escuchemos.


























